Este documento presenta un sermón para el tercer domingo de Cuaresma. En él, se analiza el evangelio del día sobre Jesús curando a un ciego de nacimiento y se explica que hay diferentes tipos de ceguera, incluyendo no ver la imagen de Dios en los demás, no confiar en la palabra de Dios, y no querer ver las injusticias. Se concluye que Cristo es la luz del mundo y que él puede iluminarnos para ver a los demás con compasión y ser solidarios.