La teoría general de sistemas ofrece una perspectiva holística e integradora para entender la realidad, enfocándose en las relaciones entre las partes de un sistema. El pensamiento sistémico reconoce que las propiedades de un sistema no pueden reducirse a sus partes individuales. La teoría de la complejidad de Morín integra diferentes saberes para estudiar fenómenos complejos con múltiples interacciones. El paradigma holístico entiende los eventos desde todas sus interacciones en el contexto más amplio, viendo el todo y