La teoría holística promueve entender eventos desde múltiples interrelaciones que los caracterizan, para una comprensión contextual de procesos. La teoría sistémica observa totalidades y fenómenos, basándose en principios como subsidiariedad y complementariedad para entender la realidad como un complejo transdiciplinario. La teoría de la complejidad concibe el mundo como un tejido de eventos, acciones e interacciones que constituyen sistemas complejos.