El documento discute la historia de violencia en Colombia desde la época de la conquista y cómo los conflictos armados como la Guerra de los Mil Días afectaron el desarrollo económico. También critica cómo el gobierno se ha centrado en negociar con grupos armados para su propio beneficio en lugar de trabajar para la igualdad y bienestar del pueblo colombiano. El documento argumenta que Colombia necesita un cambio hacia una cultura de paz, justicia social y economía que beneficie a los ciudadanos del país.