La salida realizó una marcha por la Sierra del Noreste de Madrid con el objetivo de observar procesos geológicos, flora y fauna. Se visitó la presa del Pontón de la Oliva, construida en 1840 sobre terrenos calizos, y las Cárcavas del Pontón de la Oliva, donde se pueden observar procesos de erosión. También se observó el río Lozoya, meandros abandonados, rocas sedimentarias y graníticas, y se apreció la necesidad de respetar la naturaleza.