Este documento discute el pecado personal, el perdón y la liberación. En la primera sección, explica que el perdón supera el pecado personal al permitir el reconocimiento de la verdad sobre uno mismo y la conversión. La segunda sección argumenta que el perdón es importante para la liberación histórica ya que la liberación del pecado personal puede mejorar la praxis liberadora y los pobres y oprimidos pueden ofrecer perdón a sus opresores.