social de la gracia y la liberación integral de la persona y la comunidad son dimensiones importantes que deben desarrollarse más en la doctrina de la gracia. La gracia sana al ser humano liberándolo del egoísmo y orientándolo hacia el amor por los demás, especialmente a través de obras de misericordia. La liberación completa implica no sólo la liberación del pecado individual sino también de las opresiones sociales que afectan a la comunidad.
3. J. B. METZ, Teología del mundo, Salamanca 1972, p. 76.