Las pérdidas y desperdicios de alimentos en América Latina y el Caribe afectan la seguridad alimentaria, aumentando el hambre y desperdiciando recursos naturales valiosos. La región pierde un 15% de sus alimentos, siendo el consumo y la producción los principales eslabones de la cadena donde se producen estas pérdidas. Iniciativas como 'Save Food' buscan abordar este problema mediante tecnología, gobernanza y concienciación para reducir el desperdicio y mejorar el acceso a alimentos.