La convergencia de la televisión, la computación y la telefonía han creado una nueva estructura de comunicación multimedial, interactiva e interconectada. Aunque algunos predijeron que los periodistas ya no serían necesarios, su papel sigue siendo importante para verificar la información, ponerla en contexto y asegurar que el público esté bien informado. Los periodistas deben estar preparados para trabajar en entornos multimediales de manera ética y responsable.