Gepetto construye un muñeco de madera llamado Pinocho, que cobra vida gracias a un hada. Pinocho tiene problemas para portarse bien y obedecer a su padre Gepetto y al grillo que le aconseja, desobedeciendo y metiéndose en líos que le llevan a ser tragado junto a su padre por una ballena. Finalmente, Pinocho aprende su lección y se convierte en un niño de verdad, viviendo felizmente con Gepetto.