La pizarra electrónica permite proyectar información de Internet u otros dispositivos en una pantalla situada en el aula, lo que facilita la visualización y discusión colectiva de contenidos. Se compone de un ordenador, videoproyector y pantalla. Ofrece ventajas como una fuente inagotable de información multimedia e interactiva que motiva a los estudiantes, pero requiere formación docente y puede resultar costosa.