El Casco Antiguo de Varsovia fue completamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido de forma meticulosa, por lo que ahora parece una imitación perfecta de lo que fue. Aunque artificial, la antigüedad reconstruida es verdadera y viven personas allí con una historia igual de grande que la del pasado. La reconstrucción muestra la fidelidad de Polonia a su pasado y tradiciones que la han hecho resistir amenazas a su identidad. Un ciego toca el acordeón y cantó canciones,