El software libre permite a los usuarios ejecutar, modificar y distribuir programas, promoviendo la autonomía tecnológica y el desarrollo social. El gobierno venezolano ha adoptado el software libre como una filosofía para avanzar hacia el socialismo bolivariano, utilizando tecnologías como la distribución Canaima para fortalecer la soberanía tecnológica. Desde 2004, se han implementado políticas públicas que priorizan el software libre en la administración pública para fomentar un desarrollo tecnológico eficiente.