La encíclica Pacem in Terris de Juan XXIII promueve la paz entre todas las naciones basada en la verdad, la justicia, el amor y la libertad. Reconoce los derechos fundamentales de los individuos y los deberes de los gobiernos de respetarlos. Insta a todos los hombres de buena voluntad a colaborar para construir una sociedad donde se respeten los derechos de todos y se mantenga la paz mundial.