Madre Esperanza nació en una familia humilde en España en 1893. Pasó su infancia sirviendo en la casa de una familia adinerada que le enseñó a leer y escribir. A los 22 años ingresó como monja y dedicó su vida a ayudar a los pobres y enfermos, fundando varias congregaciones religiosas. Durante la guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial viajó a Italia para cuidar de los heridos. Finalmente se estableció en Collevalenza, Italia, donde continuó su labor