Daniela Andrea Arango palomino
      Ntra. Sra. del rosario
               8-2
• Nació el 9 de abril de 1848 en Alfaro, Rioja España. En el seno de una
  humilde familia y con gran devoción católica, sus padres fueron Félix
  Moreno y Josefa Díaz. Desde muy niño descubrió su vocación a la vida
  religiosa y el 21 de septiembre de 1884 ingresó como religioso en el
  convento español de los agustinos recoletos en Monteagudo, Navarra. Al
  año siguiente hizo su profesión religiosa en el teologizó de Marcilla. En
  1870 viajó a Manila, Filipinas, donde se desempeñó como misionero. Al
  año siguiente fue ordenado sacerdote y destinado a Mindoro donde
  continuó sus actividades misioneras.
• En 1869, sin terminar los estudios, parte para aquellas tierras,
  donde es ordenado sacerdote. Es un joven de 23 años lleno de
  energía espiritual y de ilusión. Su amor al Señor, y la convicción de
  ser apóstol, va a constituir de manera absorbente el único motivo
  de su actividad. Tras unos meses de ministerio junto a su hermano,
  es enviado a la expedición que trata de colonizar la
  siempre difícil isla de Paragua. El celo de fray Ezequiel se desborda
  en esta su primera misión, de la que es responsable. Predica,
  instruye, construye la capilla... Su labor con los expedicionarios es
  heroica. El esfuerzo y las pésimas condiciones le producen la
  malaria y ha de volver a Manila.
  Su disponibilidad y su celo apostólico se manifiestan de mil
  maneras: como párroco y catequista, después predicador en
  Manila, y más tarde administrador de una hacienda, pero siempre
  cercano a las gentes sencillas. Los filipinos lo llaman «el santulón»,
  el hombre santo.
• Servidor a los enfermos: padre Ezequiel mostró hacia los enfermos
   una abnegación y amor muy especiales. Fue ésta una inclinación en él
   constante, lo mismo en Monteagudo que en Filipinas, cuando trabajaba
   en la misión de Casanare o ya de obispo en Pasto.
• Visitas pastorales: En noviembre de 1894, pasadas ya las lluvias, salió para
   realizar sus primeras y agotadoras visitas pastorales por pueblos y rancherías,
   viajando en caballerías o a pie, escasamente acompañado y ayudado. «Nos va a
   medio matar la visita, escribe, no siendo más que dos para todo. Es muchísimo el
   quehacer que se presenta entre confirmaciones, confesiones de sanos y enfermos,
   bautismos, casamientos y sentar todas las partidas.
• Ordenado sacerdote en 1871 en Manila, trabaja durante 15 años como
  misionero en Filipinas. Prior de Monteagudo en 1885, en 1888 parte para
  Colombia donde restaura la Orden de Agustinos Recoletos y reactiva sus
  antiguas misiones.
•   nombrado Vicario Apostólico de Casanare (1893) y Obispo de Pasto (1895), fue
    modelo de pastores por su fidelidad a la Iglesia y por su celo apostólico.

•   En 1906 vuelve enfermo a España y muere a consecuencia de un cáncer el 19 de
    agosto del mismo año en el convento de Monteagudo. Se atribuyen a su
    intercesión innumerables curaciones, sobre todo de cáncer
•   En 1885 es nombrado prior del noviciado de Monteagudo (Navarra). Son tres años
    de profundo influjo espiritual en los jóvenes. Cuidó mucho de la vida litúrgica, del
    rezo coral de las Horas, de la vida comunitaria aspecto esencial de la religiosidad
    agustiniana
•   Las epidemias del cólera y de viruelas extreman su atención y delicadeza con los
    enfermos. Predica en los alrededores, participa en novenas... Su gran amor a los
    pobres se califica de <casi exagerado». Hasta quinientas raciones logra dar dos
    veces al día a los pobres, gracias en buena parte a las privaciones de sus frailes.
• Te damos gracias, Padre y Señor nuestro, porque has querido
  darnos en S. Ezequiel Moreno un acabado modelo de
  fidelidad al Evangelio, un perfecto y ardiente operario de su
  viña y un Pastor según el Corazón de tu Hijo. Te pedimos, por
  su intercesión, nos concedas vivir con alegría nuestro
  testimonio cristiano e imitar, sobre todo, su ardiente amor a
  Ti y su plena disponibilidad al servicio de la Iglesia y de los
  hombres. Amén.
•   El 29 de marzo, es operado de nuevo. Todo resultó inútil. Ahora su decisión es
    clara: <<Me voy a morir a los pies de mi Madre la Virgen de¡ Camino». En
    Monteagudo elige una celda austera, con una pequeña tribuna que le permite ver
    el sagrario y el camarín de la Virgen. Los dolores son atroces, pero no se le observa
    un acto de impaciencia ni pierde su dulzura habitual. Y a las ocho y media del 19
    de agosto, a los 58 años, descansa en el Señor.
san ezequiel

san ezequiel

  • 1.
    Daniela Andrea Arangopalomino Ntra. Sra. del rosario 8-2
  • 2.
    • Nació el9 de abril de 1848 en Alfaro, Rioja España. En el seno de una humilde familia y con gran devoción católica, sus padres fueron Félix Moreno y Josefa Díaz. Desde muy niño descubrió su vocación a la vida religiosa y el 21 de septiembre de 1884 ingresó como religioso en el convento español de los agustinos recoletos en Monteagudo, Navarra. Al año siguiente hizo su profesión religiosa en el teologizó de Marcilla. En 1870 viajó a Manila, Filipinas, donde se desempeñó como misionero. Al año siguiente fue ordenado sacerdote y destinado a Mindoro donde continuó sus actividades misioneras.
  • 3.
    • En 1869,sin terminar los estudios, parte para aquellas tierras, donde es ordenado sacerdote. Es un joven de 23 años lleno de energía espiritual y de ilusión. Su amor al Señor, y la convicción de ser apóstol, va a constituir de manera absorbente el único motivo de su actividad. Tras unos meses de ministerio junto a su hermano, es enviado a la expedición que trata de colonizar la siempre difícil isla de Paragua. El celo de fray Ezequiel se desborda en esta su primera misión, de la que es responsable. Predica, instruye, construye la capilla... Su labor con los expedicionarios es heroica. El esfuerzo y las pésimas condiciones le producen la malaria y ha de volver a Manila. Su disponibilidad y su celo apostólico se manifiestan de mil maneras: como párroco y catequista, después predicador en Manila, y más tarde administrador de una hacienda, pero siempre cercano a las gentes sencillas. Los filipinos lo llaman «el santulón», el hombre santo.
  • 4.
    • Servidor alos enfermos: padre Ezequiel mostró hacia los enfermos una abnegación y amor muy especiales. Fue ésta una inclinación en él constante, lo mismo en Monteagudo que en Filipinas, cuando trabajaba en la misión de Casanare o ya de obispo en Pasto. • Visitas pastorales: En noviembre de 1894, pasadas ya las lluvias, salió para realizar sus primeras y agotadoras visitas pastorales por pueblos y rancherías, viajando en caballerías o a pie, escasamente acompañado y ayudado. «Nos va a medio matar la visita, escribe, no siendo más que dos para todo. Es muchísimo el quehacer que se presenta entre confirmaciones, confesiones de sanos y enfermos, bautismos, casamientos y sentar todas las partidas.
  • 5.
    • Ordenado sacerdoteen 1871 en Manila, trabaja durante 15 años como misionero en Filipinas. Prior de Monteagudo en 1885, en 1888 parte para Colombia donde restaura la Orden de Agustinos Recoletos y reactiva sus antiguas misiones. • nombrado Vicario Apostólico de Casanare (1893) y Obispo de Pasto (1895), fue modelo de pastores por su fidelidad a la Iglesia y por su celo apostólico. • En 1906 vuelve enfermo a España y muere a consecuencia de un cáncer el 19 de agosto del mismo año en el convento de Monteagudo. Se atribuyen a su intercesión innumerables curaciones, sobre todo de cáncer
  • 6.
    En 1885 es nombrado prior del noviciado de Monteagudo (Navarra). Son tres años de profundo influjo espiritual en los jóvenes. Cuidó mucho de la vida litúrgica, del rezo coral de las Horas, de la vida comunitaria aspecto esencial de la religiosidad agustiniana • Las epidemias del cólera y de viruelas extreman su atención y delicadeza con los enfermos. Predica en los alrededores, participa en novenas... Su gran amor a los pobres se califica de <casi exagerado». Hasta quinientas raciones logra dar dos veces al día a los pobres, gracias en buena parte a las privaciones de sus frailes.
  • 7.
    • Te damosgracias, Padre y Señor nuestro, porque has querido darnos en S. Ezequiel Moreno un acabado modelo de fidelidad al Evangelio, un perfecto y ardiente operario de su viña y un Pastor según el Corazón de tu Hijo. Te pedimos, por su intercesión, nos concedas vivir con alegría nuestro testimonio cristiano e imitar, sobre todo, su ardiente amor a Ti y su plena disponibilidad al servicio de la Iglesia y de los hombres. Amén.
  • 8.
    El 29 de marzo, es operado de nuevo. Todo resultó inútil. Ahora su decisión es clara: <<Me voy a morir a los pies de mi Madre la Virgen de¡ Camino». En Monteagudo elige una celda austera, con una pequeña tribuna que le permite ver el sagrario y el camarín de la Virgen. Los dolores son atroces, pero no se le observa un acto de impaciencia ni pierde su dulzura habitual. Y a las ocho y media del 19 de agosto, a los 58 años, descansa en el Señor.