El documento discute las razones por las cuales es improbable que Jesús haya nacido el 25 de diciembre. Señala que en diciembre los pastores no habrían acampado con sus rebaños debido al clima frío, y que es improbable que Augusto ordenara un censo en invierno que requiriera un largo viaje. Además, la mayoría de historiadores y biblistas rechazan el 25 de diciembre como la fecha real del nacimiento.