El documento proclama que el matrimonio entre hombre y mujer es ordenado por Dios y que la familia es fundamental en Su plan. Declara que tanto hombres como mujeres fueron creados a imagen de Dios y que el género es parte esencial de la identidad. Afirma que los padres tienen la responsabilidad sagrada de educar a sus hijos en el amor y la rectitud. Exhorta a proteger la institución de la familia.