El documento discute cómo las tecnologías de la información pueden afectar la educación. Señala que aunque la investigación es limitada, Collins identificó algunas tendencias básicas en la literatura como el cambio de la instrucción global a individualizada, de clases magistrales a entrenamiento para estudiantes menos aventajados, y de evaluaciones basadas en exámenes a productos y esfuerzo del estudiante.