La luz de inducción funciona sin electrodos ni filamentos, usando imanes para conducir electricidad y durar hasta 100,000 horas. Una bobina magnética en el centro del foco produce un campo magnético que genera luz. Los focos de inducción no fallan como otros debido a que no tienen piezas que se fundan. Ofrecen menor consumo de energía, menos calor, larga vida y no contienen mercurio.