En la presentación de resultados del primer trimestre de 2017, Banco Santander reportó un crecimiento sólido en el beneficio atribuido, alcanzando 1.867 millones de euros, un 14% más en comparación con el mismo periodo del año anterior. A pesar de un entorno de riesgos e incertidumbres, el banco mostró mejoras en la calidad crediticia y el coste del crédito, así como un aumento en la vinculación de clientes digitales. La entidad destacó su compromiso con la generación de valor para los accionistas y una mejora continua en la eficiencia operativa.