La agricultura ha evolucionado desde los primeros cultivos en el Creciente Fértil hace miles de años hasta convertirse en una industria altamente mecanizada y globalizada en la actualidad. Se han desarrollado nuevas técnicas como el riego, rotación de cultivos y uso de maquinaria que han aumentado enormemente la producción agrícola a lo largo de la historia. En la Edad Moderna, la integración de los mercados globales tras los descubrimientos permitió el intercambio de cultivos entre el Viejo y Nuevo