La agricultura surgió en el período Neolítico cuando las sociedades humanas evolucionaron de la recolección, caza y pesca a la agricultura y ganadería, cultivando inicialmente el trigo y la cebada. Con el tiempo se desarrolló de forma independiente en varias culturas como las del Creciente Fértil y América precolombina. La agricultura permitió un mayor crecimiento de la población al proveer alimento de manera más estable.