La fibra óptica transmite datos a través de pulsos de luz que viajan por un hilo de vidrio o plástico. Se usa ampliamente en telecomunicaciones porque permite enviar grandes cantidades de datos a largas distancias de forma rápida e inmune a interferencias. Existen tres procesos principales para fabricar fibra óptica: Deposición Química de Vapor Modificada, Deposición Axial de Vapor y Deposición de Vapor Externo, los cuales involucran depositar capas delgadas de materiales en un tubo