Los metales ferrosos como el hierro y el acero tienen una superficie brillante pero tienden a oxidarse fácilmente. Se extraen de minas debajo de la tierra y luego se funden y refinan. Tienen gran dureza y resistencia a la tensión. Se usan comúnmente en herramientas, electrodomésticos, motores y otras aplicaciones debido a su resistencia y bajo punto de fusión.