El proyecto busca fortalecer a microempresarios rurales en turismo vivencial en la península de Chucuito, Perú, con un financiamiento de 250,000 euros para mejorar la calidad de vida de 50 familias directas y 300 indirectas durante 36 meses. Sus objetivos incluyen capacitar en turismo y artesanía, adecuar casas de hospedaje y formar alianzas estratégicas. Se han logrado impactos significativos como la mejora en habilidades de manejo ambiental y atención al turista, así como el aumento en ingresos por productos artesanales.