El documento aborda el conflicto armado en Colombia que ha persistido desde la década de 1960, enfatizando su relación con el narcotráfico y sus múltiples etapas de violencia. También examina la pobreza y sus consecuencias, como homicidios, secuestros y desplazamientos forzados, afectando especialmente a comunidades vulnerables. En conclusión, se plantea la necesidad de encontrar un final para la guerra antes de que sea demasiado tarde para la humanidad.