La tecnología CMOS es ampliamente utilizada para fabricar circuitos integrados debido a su bajo consumo de energía. Se basa en la combinación de transistores NMOS y PMOS. El proceso de fabricación involucra pasos de litografía, difusión y deposición para crear las estructuras de los transistores siguiendo reglas de diseño específicas. Los circuitos CMOS implementan funciones lógicas usando pares de transistores que permiten propagar los valores 0 y 1.