Un semiconductor intrínseco es un cristal puro de silicio o germanio con una estructura tetraédrica donde los electrones de valencia se comparten entre átomos vecinos formando enlaces covalentes. Un semiconductor dopado tiene un pequeño porcentaje de impurezas trivalentes o pentavalentes que sustituyen átomos y generan un exceso de electrones (tipo n) o huecos (tipo p), haciendo que se comporte como un semiconductor.