Este documento discute la mejor manera de enseñar inglés a los niños. Propone que el aprendizaje de inglés debe ser un proceso natural en un ambiente donde se muestre la necesidad del idioma y donde diferentes enfoques pedagógicos converjan para hacer del proceso una experiencia dinámica y agradable. Concluye que aprender un segundo idioma debe ser un proceso creativo y significativo mediado por la necesidad y el deseo de progreso, representado de manera que lo desconocido se vuelva conocido.