El documento propone transformar el Distrito Tecnológico de Buenos Aires perforándolo con espacios públicos educativos, informativos y tecnológicos para hacerlo más accesible. Esto se lograría generando 370,680 metros cuadrados de "agujeros formales" e informales en predios públicos y privados de acuerdo a su tamaño, y otorgando beneficios a los propietarios privados que cedan espacios. El objetivo es posicionar a la ciudad como capital tecnológica de Latinoamérica.