La educación secundaria obligatoria (ESO) supone cambios académicos y personales para los estudiantes. Académicamente implica más asignaturas, profesorado y horas de clase, requiriendo mayor organización. Personalmente, los estudiantes buscan su identidad y mayor libertad, con una gran influencia de los amigos sobre los padres. La ESO dura cuatro cursos entre los 12 y 16 años y cubre asignaturas básicas, con la posibilidad de elegir optativas. Al terminar, los estudiantes pueden cursar bachiller