Caperucita la valiente escuchó gritos de socorro en un edificio mientras llevaba flores a su abuela. Al investigar, vio a un niño atrapado en un incendio y lo rescató, aunque se quemó una pierna en el proceso. Más tarde, vio a dos ladrones huyendo y los persiguió, atrapándolos y devolviendo el dinero robado. Fue recompensada con una medalla por su valentía y ayuda a la comunidad.