Béla Lugosi nació en Rumania en 1882 y murió en 1956. Trabajó en obras de Shakespeare y participó en la Primera Guerra Mundial. En 1927 hizo giras teatrales y alcanzó fama internacional por su papel de Drácula en la película de 1931. Sin embargo, quedó encasillado en papeles de terror y rechazó interpretar a otros monstruos famosos.