1) La independencia dejó a México con una economía en bancarrota debido a la pérdida de ingresos fiscales, gastos de la guerra y deuda externa.
2) El gobierno intentó varias medidas para recaudar fondos como préstamos forzosos y subastas de bienes, pero fracasaron por falta de compradores.
3) La inestabilidad política entre el federalismo y el centralismo, así como las amenazas externas, continuaron debilitando la economía mexicana en las siguientes décadas.