La independencia de México llevó a una economía en bancarrota debido a la falta de recursos para financiar al nuevo Estado. El gobierno recurrió a préstamos del extranjero que generaron una gran deuda externa, así como préstamos forzosos a la población. Las soluciones propuestas dividieron al país entre liberales y tradicionalistas. La sociedad mexicana era heterogénea y las clases altas estaban influenciadas por modas y gustos extranjeros, mientras la educación continuó siendo impartida principalmente por la Ig