El proceso productivo de un teléfono celular comienza con la fase conceptual donde se crean diseños y prototipos. Luego, en la fase de construcción, se seleccionan los componentes electrónicos y de software y se ensamblan las diferentes partes del teléfono. Finalmente, el teléfono pasa por pruebas para verificar su funcionamiento antes de ser embalado y distribuido a puntos de venta para su comercialización.