El mito de Procusto narra la historia de un embaucador que mataba a sus huéspedes ajustándolos a su cama, simbolizando la conformidad forzada a normas arbitrarias. El 'síndrome de Procusto' se refiere a la intolerancia hacia aquellos que destacan, generando envidia y rechazo a las diferencias. Este mito nos invita a reflexionar sobre nuestras propias actitudes de imposición y control hacia los demás en diferentes ámbitos de la vida.