El documento propone un marco para analizar la vulnerabilidad de los ecosistemas al cambio climático. Plantea que la vulnerabilidad se compone de la amenaza, exposición, sensibilidad y capacidad de adaptación. Luego describe cómo medir cada uno de estos componentes para las diferentes unidades de análisis como ecoregiones. El objetivo es desarrollar una metodología holística para evaluar cómo los ecosistemas se verán afectados por el cambio climático y qué medidas se pueden tomar para reducir su vulnerabilidad.