Los protozoarios son microorganismos unicelulares que se clasifican en cuatro tipos principales: rizópodos, ciliados, flagelados y esporozoarios, dependiendo de sus organelos de locomoción y modo de reproducción. Estos organismos pueden ser parásitos y causar enfermedades como malaria y toxoplasmosis, interactuando con sus huéspedes de diversas maneras, incluyendo la transmisión a través de vectores. Su clasificación y fisiología son complejas, con distintas estrategias de nutrición y reproducción, así como una notable importancia en la salud pública.