El 'proyecto alternativo de nación' propone un profundo cambio en México basado en la revolución de las conciencias, ética republicana y democratización del acceso a medios y recursos, destacando la importancia de una nueva economía y el bienestar social. Se aboga por la justicia, la equidad y la participación ciudadana para combatir la corrupción, así como por la incorporación plena de los derechos humanos a la constitución. Además, se enfatiza la necesidad de reconocer y proteger la diversidad cultural y biológica del país, buscando una modernidad alternativa que priorice el bienestar colectivo sobre el interés de las élites.