Un sistema en tiempo real interactúa activamente con un entorno dinámico para funcionar correctamente en relación con las entradas, salidas y restricciones temporales. Los ejemplos incluyen la banca en línea, las compras en línea, los chats y las videoconferencias, donde las transacciones, comunicaciones y videos ocurren en tiempo real. La principal característica de los sistemas en tiempo real es el tiempo de interacción rápido.