Los núcleos radiactivos tienden a desintegrarse emitiendo partículas o energía siguiendo una ley exponencial. El periodo de semidesintegración es el tiempo que tarda una muestra radiactiva en desintegrar la mitad de sus núcleos. Existen tres principales tipos de desintegración radiactiva: alfa, beta y gamma, que difieren en las partículas o energía emitidas y su efecto sobre el núcleo.