La señalética no es para mostrar logotipos o marcas comerciales, sino para codificar y sintetizar actividades de manera formal y tipográfica. Tampoco es sofisticada ni compleja, sino que busca significar la realidad de manera sencilla. Usa códigos universales y trans-culturales evitando los ininteligibles, con el mayor contraste de colores posible y emitiendo un solo mensaje claro en lugar de varios simultáneos. Su objetivo es informar y prestar un servicio, no publicitar.