El vidrio es un material inorgánico, duro, frágil y transparente que se usa para hacer ventanas, lentes, botellas y una gran variedad de productos. Se obtiene fundiendo arena de sílice, carbonato de sodio y caliza a unos 1,500°C. Una de sus ventajas es que es reciclable y su reciclaje consume menos energía que su producción. Tiene orígenes incierto aunque se sabe que se usó con fines decorativos en Mesopotamia desde el 2,500 A.C.