La economía del Perú refleja su geografía y ha evolucionado desde la explotación de recursos naturales hacia una diversificación en sectores como agroindustria y servicios. A pesar de un crecimiento significativo en la última década, el país enfrentó una desaceleración en 2014 debido a factores externos y desafíos en sectores estratégicos como la minería y la pesca. Las proyecciones para 2015 sugieren un repunte con un crecimiento esperado del 5%, impulsado por medidas gubernamentales y una mejora en la demanda externa.