El documento analiza la dependencia de los peruanos hacia los demás y la falta de autonomía individual. Sugiere que aunque Perú es una sociedad autónoma, la mayoría de peruanos toman decisiones basadas en la presión social y el qué dirán en lugar de sus propios deseos. Esto limita su capacidad de ayudar a otros y elegir carreras u opciones de vida que les apasionen realmente. Para ser felices, los peruanos deben tomar decisiones autónomamente sin preocuparse por la opinión de los demás.