Andalucía cumplirá con los recortes impuestos por el Gobierno Central sin tocar derechos como la educación y la sanidad públicas. Hará un ajuste progresivo evitando despidos a través de medidas como la reducción de salarios y prestaciones de los empleados públicos de forma temporal. También aumentará los impuestos a las rentas más altas e incrementará otros ingresos para cumplir con el objetivo de déficit sin perjudicar el estado del bienestar.