El poema reflexiona sobre la importancia de disminuir el ritmo de vida y apreciar los pequeños momentos en lugar de estar siempre apurado. Recomienda observar detalles como un niño en una calesita, la lluvia cayendo o el atardecer, y escuchar la música antes de que termine la canción para no perderse de las cosas importantes que ofrece la vida.