El documento discute cómo el pensamiento errático y el soñar despierto no nos hacen menos productivos, sino que pueden llevarnos a ser más creativos e imaginativos al permitirnos pensar en soluciones de manera premeditada. Aunque comúnmente se asocia el soñar despierto con problemas mentales, el artículo argumenta que es un fenómeno humano normal que forma una parte importante del pensamiento consciente.